libro de los por que

“¿Por qué los peces no se ahogan?¿Por qué canta el gallo?¿Por qué la luna unas veces es redonda y otras no?¿Por qué la nieve es blanca?¿Por qué no sentimos girar la Tierra?¿Por qué las sillas tienen cuatro patas?…”

Éstas y muchas otras preguntas “existenciales” tienen respuesta en uno de mis libros favoritos de Gianni Rodari. Una auténtica joya que llegó a mi por casualidad y que desde que lo conozco lo utilizo de vez en cuando en mis clases.

Marcelo Argilli dice sobre él en su presentación que “El libro de los por qué constituye un espléndido ejemplo de la inigualable capacidad de Rodari para ver y representar el mundo con ojos infantiles y para hablar a los niños de una forma realista y a la vez, poética. Con este regalo póstumo, Rodari ofrece a los niños y a los padres muchas y estimulantes ocasiones para el diálogo, una divertida crítica de viejas creencias y lugares comunes, y una reflexión sobre los ideales y los valores que podemos encontrar en la vida cotidiana.

Por todos estos motivos y porque me da la oportunidad de motivar en mis alumnos la inquietud por seguir haciéndose preguntas, es uno de mis referentes a la hora de leer en voz alta.

Me gusta formular la pregunta que aparece en sus páginas y que respondan los niños antes de continuar leyendo (cualquier respuesta es válida). Me gusta formular preguntas que no están en el libro y responderlas o… no (a veces lo importante no es saber el por qué, sino cuestionar lo que nos rodea). Me gusta recoger por escrito las preguntas que se hacen los niños y elaborar nuestro propio libro de los por qué. Os aseguro que el proceso de elaboración da para muchos momentos de aprendizaje.

¿Por qué sueño cuando duermo?
Los sueños son imágenes que crea nuestra mente dormida:una especie de cine un poco loco que empieza a funcionar en nuestro cerebro cuando cerramos los ojos. Pero los sueños más importantes son los que tenemos con los ojos abiertos. Algunos sueños, se entiende. Te lo explicaré mejor con una cancioncilla:
    
    ¡Qué pobre es un cielo sin sol!
    ¡Qué pobre es un hombre sin sueños!
    El pan no basta, es necesario
    un sueño para que sea bueno.
    Soñar de fuerza y esperanza,
    siembra el camino de luceros…
    y cada sueño que en ti nace
    quiere volverse verdadero.

Se puede buscar el por qué de muchas cosas, y en cada una de ellas se esconden mil porqués.

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