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En todas las aulas de Educación Infantil hay un juego de regletas y reconozco que cuando las vi por primera vez en mi vida no sabía muy bien cómo aprovecharlas al máximo.

Después de algunos años utilizándolas en el aula y observando cómo los niños disfrutan con ellas no me resisto a sacarlas ya desde el primer curso del ciclo.

Para los que aún no las conozcan, deciros que las regletas son un material manipulativo que permite trabajar conceptos matemáticos. Cada regleta tiene un tamaño y un color concretos y cada una de ellas representa a un número. Fueron introducidas por Georges Cuisenaire en 1945 y maestros como María Montessori o Friedich Froebel  las emplearon para representar números.

Hay mucha información en Internet para saber un poco más sobre ellas y proponer actividades lúdicas para que los niños puedan construir el concepto de número, la composición y descomposición de los mismos, sumas, restas e incluso cuando ya están en Primaria para resolver multiplicaciones y raíces cuadradas.

En la página aprendiendomatematicas.com podéis encontrar, por ejemplo, algunas ideas para ofrecer un primer contacto e incluso nos muestran un juego de mesa llamado “Capturar Regletas” para los mayores. Y en tocamates.com encontraréis alguna idea más para introducirlas de forma sencilla.

Yo hoy quiero mostraros cómo estamos empezando a usarlas en mi clase. Con niños de 3 años no suelo utilizarlas para introducir conceptos matemáticos, mi objetivo es que se familiaricen con el material fundamentalmente y después en cursos siguientes voy modificando las actividades para que ya conociendo el material nos sirva para realizar operaciones sencillas.

El primer contacto para mi es el juego libre. Observo a los niños mientras manipulan el material y lo cierto es que después de verles muchas veces se me ocurren actividades nuevas. Cuando sacamos las regletas por primera vez las usamos para construir, formar letras, realizar formas geométricas, hacer dibujos, representar cuentos y lo que se le ocurra a cada un@.

Después de haberlas usado de forma libre suelo sacarlas una mañana en Asamblea para que las veamos todos y les pregunto: ¿Qué son?¿De qué están hechas?¿Para qué sirven?¿Son todas iguales?¿Por qué no?….etc.

Sin dejar a un lado el juego con ellas durante todo el curso, voy poco a poco proponiendo diferentes actividades como hacer escaleras, clasificarlas por colores, rellenar cuadrados, comparar tamaños, hacer series, construir muros o contar.

También se pueden inventar juegos. Éste en concreto se les ocurrió a ellos. Colocaron las regletas de forma vertical simulando un juego de bolos, usaron un coche para derribarlas y contaron el número de regletas que habían tirado cada vez. Fue divertido verles jugar en equipo y me sorprendió la capacidad que tuvieron para proponer cosas nuevas. Cuando tengan 5 años y ya sepan qué numero representa cada regleta podrán escribir el número del “bolo” que han derribado o sumar los resultados.

Como veis este material ofrece muchas posibilidades y seguro que a vosotros se os ocurren muchas ideas más.

Termino el post de nuestros primeros pasos con las regletas con una frase que leí hace unos días en Twitter justo cuando estaba preparando el material para compartirlo con vosotros y creo que esta reflexión llegó en el momento perfecto: “vayas o no a usar las matemáticas en tu vida, el hecho de que hayas sido capaz de entenderlas deja una huella en tu cerebro que no existía antes, y esa huella es la que te convierte en un solucionador de problemas”. Neil De Grasse Tyson

Saber solucionar problemas es una capacidad que no está mal practicar de cara al futuro ¿no creéis?.

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